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Superar la crisis económica provocada por el Covid-19

En la actual situación económica, que el Covid-19  está provocando, la Ley de Segunda Oportunidad es la mejor opción (o al menos la menos «mala»). La Ley permite a todas las personas físicas (Autónomos, ERTE, Pensiones, Ayudas…), inmersos en la vulnerabilidad o la insolvencia, tener una Segunda Oportunidad.

Este nuevo derecho «por Ley», garantiza el éxito de la norma sí (solo si) se cumple el principio de la buena fe. La Ley impide disfrutar del beneficio de la 2ª Oportunidad a quienes por su negligencia, oportunismo o intencionalidad:

  • Han provocado la situación de su insolvencia
  • Quieren hacer uso de ella en perjuicio de los Acreedores
  • Desean quitarse su deuda salvaguardando todo su patrimonio

Por todo esto, la crisis sanitaria actual, provocada por la pandemia del Covid-19, deja la Segunda Oportunidad, como la principal o la única opción, para la práctica totalidad de los afectados.

La tabla de salvamento: la 2ª oportunidad

El procedimiento se lleva a cabo en dos fases.

  1. Comienza con el Acuerdo Extrajudicial de Pagos (AEP). Para intentar formalizar un convenio con los acreedores y
  2. Concluye con el Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho (BEPI).  Conseguido mediante la judicialización del proceso, al presentar Concurso de Acreedores Consecutivo y proceder a la liquidación, de todo el patrimonio del deudor, y la novación de la deuda.

El panorama puede resultar poco alentador para quienes no contraten un despacho especializado. Los legisladores han sumergido en la incertidumbre y en una dudosa «interpretación» la mayoría de los aspectos clave de la Ley (vivienda familiar, carencia de ingresos, deuda pública…).

Por si esto no fuera poco, la carrera de obstáculos se puede complicar con un mediador poco «diligente y proactivo» o con un juez «proacreedor» o peor aún «desconocedor» de la Ley. Aspectos, estos, que pueden suponer y de hecho suponen, un auténtico calvario para el ya de por sí maltrecho deudor.

Salvar la carrera de obstáculos

La inevitable consecuencia, ante el previsible aumento del volumen de casos que van a surgir como consecuencia de la actual situación, es, más fracasos del AEP, y lo que es peor, el colapso de los juzgados competentes de primera instancia y de lo mercantil, recrudecida por el ostracismo divulgativo y legislativo de una administración inicua y nada comprometida.

En este sentido, lejos de ayudar, la reciente reforma del texto (aparcada durante años y aprobada ahora deprisa y sin conciencia del daño causado) recrudece su aplicación. El mayor batacazo ha sido contradecir la sentencia del Tribunal Supremo de 2 de julio de 2019 y las directivas impuestas por la Union Europea. No incluir los créditos a favor de los organismos públicos, sencillamente, deja a todos los emprendedores, autónomos y pequeños empresarios abandonados a su suerte.

Ignorar el espíritu de la Ley: que no es otro que permitir que una persona física, a pesar de un fracaso económico empresarial o personal, tenga la posibilidad de empezar de cero, de volver a ser un ciudadano de pleno derecho e incluso recuperar el optimismo y la confianza necesarias para volver a emprender.

1 1 abril, 2020

El COVID-19 y la Vulnerabilidad económica

2020-05-29T09:54:04+00:001 abril, 2020|Abogado Segunda Oportunidad, Cancelar Deudas, Covid-19, Garantías, Hipoteca|Sin comentarios

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