Los jueces en la Segunda Oportunidad

En Catalunya ya son más de 3.954 personas las que han solicitado acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad. Aunque estas cifras podrían hacernos pensar que esta ley está empezando a despegar, nada más lejos de la realidad.

Las 3.954 personas registradas en la comunidad catalana suponen el 50% de todas las solicitudes presentadas dentro de nuestros fronteras.

Los últimos cambios en la Ley de la Segunda Oportunidad

Los jueces en la segunda Oportunidad, con la última sentencia del Tribunal Supremo, han complicado todavía más el trámite judicial para acogerse a la Ley. Con la aprobación el pasado verano de una directiva comunitaria que los jueces deberán aplicar dentro de un periodo de 2 años.

En estas novedades encontramos que para una resolución favorable de la Ley de la Segunda Oportunidad, ya no es necesaria la venta del domicilio habitual del solicitante. (Lo que hasta le fecha era imprescindible si el valor de la vivienda supera al de la deuda)

Otra de las medidas más polémicas, y que empodera todavía más a los jueces a la hora de decir a quién y cómo se le aplica la exoneración, es la invalidación del principio de buena fé. Determinante para otorgar o no la exoneración.

La última de estas sentencias con las que el Supremo ha patas arriba la Ley de la Segunda Oportunidad. A partir de ahora la Administración Pública pasa, desde este verano, a ser un acreedor más en el proceso de exoneración.

Hasta la fecha la Ley de la Segunda Oportunidad perdonaba y gestiona la deuda privada del deudor, pero no la publica.

Lo que echaba para atrás a los solicitantes que enfrentaba un gran deber con las arcas públicas, ya que en la mayoría de casos la deuda con la Administración era incluso superior a la privada.

El proceso de la Ley de la Segunda Oportunidad

La ley de la Segunda Oportunidad es un proceso nacido en 2015 que pretende exonerar parte de la deuda a particulares y autónomos, gestionando el resto en un plan de pagos realista.

Hasta este verano el solicitante debía demostrar que en todo el proceso había actuado de buena fé. Principalmente que la pérdida de poder económico, por la cual no podía enfrentar sus deudas, se trataba de un incidente fortuito no planificado. También era esencial que, previamente, se intentara celebrar un acuerdo con los acreedores, a fin de aplazar los pagos en hasta un periodo máximo de 10 años.

Si el acuerdo finalmente no se logra, el solicitante puede solicitar un concurso de acreedores y, posteriormente, la exoneración de la deuda por vía judicial.

Nos encontramos a las puertas del 2020, y aunque han pasado 5 años desde su nacimiento, la Ley de la Segunda Oportunidad no ha despegado como se preveía en España.

En parte porque hasta hace tan solo unos meses, solo existía la exoneración de la deuda privada, dejando al solicitante con un fuerte deber frente a la Administración Pública.

¿Porque no se acogen más ciudadanos?

Entre otras causas encontramos las siguientes para explicar la baja acogida registrada hasta la fecha:

  • El silencio, falta de compromiso con la Ley y desinformación, de la administración pública.
  • Los constantes cambios,
  • El reciente fortalecimiento de la figura de los jueces en la segunda Oportunidad
  • Que el solicitante no cuente con los medios necesarios para contar con un despacho de abogados que le ayude con el trámite
  • La incultura financiera y legal. existente en España

Todas estas causas están frenando el éxito y divulgación de la Ley de la Segunda Oportunidad.

Una ley que desde Empiezadecero.es seguimos muy de cerca con el fin de ayudar a todas las personas que puedan beneficiarse de ella.