Si has llegado hasta aquí es porque estás informándote y barajando la posibilidad de acogerte a la Ley de la Segunda Oportunidad. Para ello, debes conocer a fondo todo el procedimiento y todos los pasos y quehaceres que vas a tener que realizar para salir glorioso al final del camino. Es un camino que te va a deparar algún tiempo y trabajo pero que es totalmente beneficioso y legal.

La Ley de la Segunda Oportunidad permite empezar de cero a todas aquellas personas que por motivos diversos han contraído deudas en el pasado y no pueden hacerles frente a día de hoy. Esta ley poco conocida está haciéndose un hueco en la sociedad para que cada vez más, la gente la conozca y haga uso de ella.

Para saber un poco más, hoy te vamos a explicar un paso dentro del procedimiento de la ley que es: en qué momento me puedo declarar insolvente.

¿Cómo puedes hacerlo? 

Ten en cuenta que todas las personas sean físicas o autónomos pueden acogerse a dicha ley y declararse insolvente. Todo depende del motivo por el que necesitas hacerlo ya que no es lo mismo una persona física que no puede pagar su hipoteca a un empresario que ha contraído deudas de más cantidad y con más entidades.

  1. En el caso de no poder pagar tu hipoteca, lo primero que tienes que hacer es un plan en el que conste que no puedes realizar el pago mensual. Esto es vital ya que si realizas este paso mal puedes terminar el proceso en ese mismo punto. Esta Ley, sobre términos de hipoteca, permite cancelar la deuda que no has disfrutado con la ejecución de las garantías hipotecarias vigentes.
  1. Has contraído demasiadas deudas con las Administraciones públicas y te quieren embargar parcialmente o totalmente tu nómina. Esto también tiene cabida dentro de la LSO. Ya sabemos cómo actúa dichas Administraciones adquiriendo toda la deuda que ha podido contraer, empiezan por el sueldo hasta que te quitan todas tus propiedades para cobrársela. Aquí también puedes declararte insolvente para paralizar todos los embargos.
  1. Por otro lado, también puedes declararte insolvente si has contraído deudas con varias entidades financieras, así como con empresas que en su momento no pudiste pagar lo que debías. Con estas deudas también puedes declararte insolvente e iniciar la Ley de la Segunda Oportunidad.

Por otro lado, con la LSO se cancelan las deudas durante los cinco siguientes años y después de esto sería la sentencia definitiva. No obstante, si al pasar este tiempo te tocase la lotería, premios varios o adquirieses una herencia, todas estas entidades podrían volver a pedirte que pagases la deuda que años atrás habría sido cancelada.

Tienes que saber que para declararte insolvente tienes que conseguir el auto de exoneración y esto se consigue siendo real y fiel a todas tus cuentas, así como ingresos y gastos. No puedes esconder nada y tienes que actuar de buena fe para que no salgas perjudicado del proceso.